Documentos de la Primera Guerra Mundial
Relaciones Serbia-Austria
(ultimátum)
«La historia de estos últimos años, y
especialmente los acontecimientos del 28 de junio, han demostrado la existencia
en Serbia de un movimiento subversivo cuyo fin es separar de la monarquía
austro-húngara algunas partes de su territorio El gobierno real serbio debe
comprometerse a:
1.
Suprimir
toda publicación que excite al odio y al menosprecio de la monarquía ( ).
2.
Eliminar
inmediatamente la sociedad llamada Mano Negra y confiscar todos sus medios de
propaganda.
3.
Eliminar
sin demora la instrucción pública en Serbia
todo lo que sirva o pueda servir
para fomentar la propaganda contra Austria Hungría.
4.
Separar
de¡ servicio militar y de la administraci6n a todos los oficiales y funcionarios
culpables de la propaganda contra la monarquía austro-húngara, de los cuales el
gobierno imperial y real se reserva el comunicar los hechos y los nombres al
gobierno real ( ).
5.
Abrir
una encuesta judicial contra los participantes en el complot del 28 de junio
que se encuentran en territorio serbio ( ).
6.
Impedir
el concurso de las autoridades serbias en el tráfico ilegal de armas y
explosivos a través de la frontera.
El gobierno imperial y real espera la
respuesta del gobierno real lo más tarde hasta el sábado 25 de este mes, a las
cinco de la tarde.»
(Del gobierno de Austria-Hungría al gobierno
de Serbia, 23 de julio de 1914.)
Lo que dicen las naciones antes de la guerra.
l. Rusia dice: Si
no se respeta la integridad territorial de Serbia, intervendré contra Austria.
2. Alemania dice: si Rusia pone un pie
en Austria, apoyaré militarmente a ésta.
3. Inglaterra y Francia
dicen: secundaremos a Rusia en su acción si interviene Alemania.
4.
Japón dice: enviaré dos escuadras al Mediterráneo y al Atlántico para
apoyar a Inglaterra si se ve envuelta en una guerra.
5. Rumania, Grecia y
Montenegro dicen: apoyaremos a Serbia si se atenta contra su independencia.
6. Bulgaria dice:
apoyaré a Austria si intervienen Rumania y Grecia.
7. Austria ha declarado
que respetará la nacionalidad de Serbia, a ¡a que s6lo quiere castigar.
8. Italia secundará a
sus aliados, Austria y Alemania, en caso de estallar el conflicto europeo.
9. España permanecerá,
en todo caso, neutral.
10. Y mientras las
naciones preparan sus ejércitos, se siguen celebrando en Viena, en San
Petersburgo y en Berlín conferencias para que no se rompa la paz europea... »
La tribuna, 31 Julio 1914. En Prats J., Historia del Mundo Contemporáneo,
Editorial Anaya,
Madrid 19936, p. 58
Horror
en las trincheras.
"Fuera, con los pies inmediatamente enterrados, sacudo trozos de barro glacial que me pesan en las manos... Retomo mi marcha, las piernas abiertas, atravesando la tierra blanda de los desprendimientos, sondeando prudentemente el fango que tapa los hoyos. Y pese a todo, a veces, el sitio hacia el que lanzado mi impulso se hunde, el barro aspira mi pierna, la agarra, la paraliza; debo hacer un gran esfuerzo para liberarla. Del fondo del agujero que se ha llenado en seguida de agua, mi pie saca un lío de cables en el que reconozca la línea telefónica. Justamente ahí aparece el telefonista encargado de reparar las líneas, trae la cara contraída por las agujas heladas de la lluvia: "¡Vaya desbarajuste! ¡No se ha conservado nada ahí dentro! ¡Sólo hay barro y cadáveres!". Si, cadáveres. Los muertos en los combates de otoño, que habían sido enterrados someramente en el parapeto, aparecen a trozos en los desprendimientos de tierra" Paul Tuffrau
Carnets d'un combattant
"Fuera, con los pies inmediatamente enterrados, sacudo trozos de barro glacial que me pesan en las manos... Retomo mi marcha, las piernas abiertas, atravesando la tierra blanda de los desprendimientos, sondeando prudentemente el fango que tapa los hoyos. Y pese a todo, a veces, el sitio hacia el que lanzado mi impulso se hunde, el barro aspira mi pierna, la agarra, la paraliza; debo hacer un gran esfuerzo para liberarla. Del fondo del agujero que se ha llenado en seguida de agua, mi pie saca un lío de cables en el que reconozca la línea telefónica. Justamente ahí aparece el telefonista encargado de reparar las líneas, trae la cara contraída por las agujas heladas de la lluvia: "¡Vaya desbarajuste! ¡No se ha conservado nada ahí dentro! ¡Sólo hay barro y cadáveres!". Si, cadáveres. Los muertos en los combates de otoño, que habían sido enterrados someramente en el parapeto, aparecen a trozos en los desprendimientos de tierra" Paul Tuffrau
Carnets d'un combattant
En: Histoire Première, 1880-1945,
Naissance du monde contemporain
Extracto de una carta de Henrry Lamin
«El ejército alemán llegó
a eso de las cinco de la mañana. Fueron momentos de máxima tensión durante una
hora y media. Te cuento. Le ganamos. Nunca se acercó a nuestras trincheras.
Eran unos doscientos, un grupo de asalto escogido… Traían fuego líquido,
bombas, de todo. Sufrimos veinte bajas y mataron al capitán, un buen tipo»
Carta de un soldado francés. Verdún, marzo 1916.
En: Time de la gran guerra a la gran depresión.
Cariño Mío:
«Ahora, si no hay problemas, vas a
saber todo acerca de lo que ocurre aquí. Sé que te llevarás una gran sorpresa
cuando te llegue esta carta... ¡Si alguna autoridad la ve! (...) Quizá te
gustara saber cómo está el ánimo de los hombres aquí. Bien la verdad es que (y
como te dije antes, me fusilarán si alguien de importancia pilla esta misiva)
todo el mundo está totalmente harto y a ninguno le queda nada de lo que se
conoce como patriotismo. A nadie le importa un rábano si Alemania tiene
Alsacia, Bélgica o Francia. Lo único que quiere todo el mundo es acabar con
esto de una vez e irse a casa. Esta es honestamente la verdad, y cualquiera que
haya estado en los últimos meses te dirá lo mismo. De hecho, y esto no es una
exageración, la mayor esperanza de la gran mayoría de los hombres es que los
disturbios y las protestas en casa obliguen al gobierno a acabar como sea.
Ahora ya sabes el estado real de la situación.
Yo también puedo añadir que he perdido prácticamente todo
el patriotismo que me quedaba, solo me queda el pensar en todos los que estáis
allí, todos a los que amo y que confían en mí para que contribuya al esfuerzo
necesario para vuestra seguridad y libertad. Esto es lo único que mantiene y me
da fuerzas para aguantarlo. En cuanto a la religión, que Dios me perdone, no es
algo que ocupe ni uno entre un millón de todos los pensamientos que ocupan las mentes
de los hombres aquí.
Dios te bendiga cariño y a todos los que amo y me aman, porque sin su
amor y confianza, desfallecería y fracasaría. Pero no te preocupes corazón mio
porque continuaré hasta el final, sea bueno o malo (...)»
Carta de un soldado inglés: 5/2/ 18
Imágenes desordenadas de la 1º Guerra Mundial










