Direcciones 1ª
Guerra mundial
www.europeanfilmgateway.eu/content/efg1914-project
y en facebook
A las Armas,
http://youtu.be/AMbomBoVUEg
Películas:
- de Chaplin Armas al
hombro, la mala suerte parecía seguirlo hasta que su vida tomó un giro
inesperado. El horror de la guerra a través de los geniales ojos de Charles
Chaplin.
- Adiós a las Armas
del escritor Ernest Hemingway, durante la guerra el escritor estadounidense
condujo ambulancias, resultó herido y se enamoró de una enfermera en Italia. La
desilusión amorosa marcó su vida. Este libro fue llevado al cine en dos
ocasiones: 1932 por Frank Borzage y en 1957 por Charles Vidor. En 1996 el
realizador Richard Attenborough contó en “De Amor y de Guerra” la experiencia
vivida por el autor.
- Yo acuso 1919 de
Abel Gance
- Sin novedad en el
Frente 1930 de Lewis Milestone, basada en la novela de Erich Maria
Remarque. Enardecidos por el discurso de un
profesor, un grupo de jóvenes alemanes se alista en el ejército y pasan del
fervor patriótico a la desilusión, a limitarse a luchar cada día de forma
mecánica por la superviviencia. Una película plagada de momentos imborrables
entre los que destaca la del soldado que, después de llevar meses viviendo en
una trinchera, se siente fascinado por el vuelo de una mariposa.
- Remordimiento
1932 producida y dirigida por Ernest Lubistsh
- La gran ilusión
1937 de Jean Renoir, que no incluye escenas bélicas
- La patrulla infernal
o Senderos de gloria 1957 de Stanley
Kubrick con Kirk Douglas, que en Francia pudo estrenarse 18 años después. Un regimiento francés es juzgado por cobardía al renunciar
a tomar una colina inexpugnable que los mandos les habían ordenado conquistar.
Una de las mejores películas antibelicistas de todos los tiempos, que hace
hincapié en la diferencia de las condiciones en las que luchan mandos y
subordinados. En Francia, donde la imagen que se daba del ejército galo no
sentó nada bien, la película no llegó a estrenarse hasta 1975.
- Noche de paz 2005
de Christopher Carion, basada en hecho real
- Los 4 jinetes del
Apocalipsis 1921 de Vicente Blasco Ibáñez (libro) protagonizada por Rodolfo
Valentino
- Cuatro hijos 1928
de John Ford, película inspirada en el cuento de I.A.R. Wylie Grandma Bernle
Learns her letters.
- Las cruces de madera
1931 de Raymond Bernard, basada en la novela de Roland Dorgelès.
- Johny cogió su fusil
1971 dirigida por Dalton Trumbo e inspirada en su novela homónima. Joe Bonham, un soldado estadounidense, resulta herido en
una explosión y pierde todas sus extremidades, así como los sentidos del gusto,
el oído, el olfato y la vista. Éste es el descarnado argumento de Johnny cogió
su fusil, una película de culto que está basada en el libro homónimo de Dalton
Trumbo. La novela inspiró también uno de los temas más míticos de Metallica,
'One'.
- Amor eterno 2004 de Jean-Pierre Jeunet. Adaptación de la
obra romántica de Sebastien Japrisot. Con Audrey Tautou.
- Caballo de guerra
2011 Steven Spielberg adaptó la novela juvenil de Michael Morpurgo para mostrar
el conflicto desde una mirada diferente. Un
caballo que va pasando por distintas manos -de distintos bandos- durante la
contienda es el hilo conductor de este filme de tono edulcorado y apto para
toda la familia.
-
Gallipolli (Peter
Weir, 1981). La película que catapultó a la fama a Peter Weir cuenta
la historia de dos jóvenes australianos que se enrolan como voluntarios en el
ejército para combatir a los turcos en la península de Gallipolli.
Protagonizada por Mel Gibson y Mark Lee, la evolución de la amistad entre ambos
es el hilo conductor de una impactante película en la que la visión romántica e
idealizada que dos jóvenes tienen de la guerra choca con la cruda realidad.
-
Capitán Conan
(Bertrand Tavernier, 1996). Basado en el libro homónimo de Roger Vercel,
Capitán Conan narra la historia de una unidad de élite liderada por el Capitán
Conan, famoso por sus métodos expeditivos. El tono intimista y reflexivo marca
esta película que pone el acento en la brutalidad animal de los combates cuerpo
a cuerpo y en las dificultades que tenían los soldados para adaptarse de nuevo
a la vida civil.
-
Lawrence de
Arabia (David Lean, 1962). El oscarizado y épico filme de David Lean,
protagonizado por Peter O'Toole y Omar Sharif, es un espectáculo visual
inspirado en la figura de un personaje real: T.E. Lawrence, un agente del
servicio de inteligencia británico brillante, indisciplinado y poco
convencional. Se le encomendó la misión de instar a las tribus árabes a
rebelarse contra el imperio otomano y es uno de los personajes más carismáticos
de la Primera Guerra Mundial.
Serie:
6 capítulos “Blackdder
Goes Forth” 1989 serie británica, autores Richard Curtis y Ben Elton,
protagonizada por Rowan Atkinson, Tony Robinson, Hugh Laurie y Stephen Fry.
7 libros sobre la Primera Guerra Mundial
-
Todo lo que debe saber sobre la Primera Guerra Mundial, (Jesús Hernández, ed. Nowtilus). "Transmitir al
lector la experiencia de los que participaron en plena lucha", analizar
"los errores cometidos a la hora de sellar la paz en 1919, que provocarían
en buena medida el estallido de la Segunda Guerra Mundial" y relatar
"los detalles más emocionantes" de las campañas militares es,
tal y como dice el propio autor en el prólogo del libro, el objetivo de esta
obra tan amena como rigurosa. Salpicado de anécdotas y curiosidades que hacen
muy entretenida la lectura, su lenguaje sencillo y su dominio del ritmo lo
hacen apto para todos los lectores, incluso los nada versados en la materia.
-
1914, El año de la catástrofe (Max Hastings,
ed. Crítica). Max Hastings, experto en la Segunda Guerra Mundial, cambia de
tercio aprovechando el centenario de la Primera. El historiador y periodista
pone el foco en los motivos políticos que desencadenaron la Gran Guerra y en
las campañas del primer año de la contienda, como la batalla del Marne o la
invasión de Serbia.
-
Adiós a todo eso
(Robert Graves, ed. De Bolsillo). La autobiografía de Robert Graves se ha
convertido en una de las obras de referencia del antibelicismo por el relato
que hace de su experiencia en las trincheras. El libro está salpicado de
anécdotas como ésta:"Se puso en pie, agitó los brazos y ordenó:
'¡Adelante!' Nadie se movió. Gritó entonces: 'Malditos cobardes, ¿me vais a
dejar avanzar solo?' El sargento del pelotón, con un hombro roto, murmuró:
'Nada de cobardes, señor. Todo lo contrario: están endemoniadamente
muertos'".
-
La Gran Guerra (Joe
Sacco, ed. Mondadori). El padre del cómic periodístico se centra en una de las
batallas más largas y sangrientas de la Primera Guerra Mundial, la Batalla del
Somme, en la que franceses y británicos se enfrentaron a los alemanes y que se
saldó con un millón de bajas entre ambos bandos. La Gran Guerra no es un cómic
al uso, sino un gran mural de siete metros sin texto en el que se muestran
distintos momentos del enfrentamiento.
-
Los cañones de agosto: 31
días de 1914 que cambiaron la faz del mundo (Barbara Tuchman, ed. RBA). Tuchman
obtuvo el premio Pulitzer en 1962 con esta obra en la que retrata de forma
magistral la incertidumbre, el desconcierto y la tensión a la que estuvieron
sometidos los hombres que participaron en los enfrentamientos armados de aquel
intenso mes de agosto.
-
La Primera Guerra Mundial contada para escépticos (Juan Eslava Galán, ed. Planeta). La prosa ágil de
Juan Eslava Galán transporta sin esfuerzo al lector desde la carnicería del
Somme hasta las intrigas de Rasputín en la corte rusa pasando por el
hundimiento del Lusitania o el aterrador espectáculo de los zepelines en el
cielo. Repleto de curiosidades, anécdotas, material gráfico y sentido del
humor. Unas pinceladas aquí y allá dibujan también cómo vivían y veían la
situación los parroquianos de la neutral España.
-
Viaje al fin de la noche,
(Louis Ferdinand Celine, ed Edhasa). No es una novela sobre la Primera
Guerra Mundial, pero en las primeras páginas del libro, ambientadas en el
frente, Céline consigue plasmar como pocos la sinrazón de un conficto armado y
el horror de encontrarse en primera línea de fuego. "Por encima de
nuestras cabezas, a dos milímetros, a un milímetro tal vez de las sienes,
venían a vibrar, uno tras otro, esos largos hilos de acero tentadores trazados
por las balas que te quieren matar, en el caliente aire del verano",
menciona en una ocasión. Y en otra: "En resumen, ya no podíamos ni ir ni
volver; teníamos que quedarnos donde estábamos. Hacíamos cola para ir a
diñarla".
Bibliografía:
Scharer
Fabiana, Cómo vivimos la Gran Guerra,
en Revista La Nación, Nº 2305, 20 de Julio de 2014, pág. 38 y 39
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